Los Trucos de la Muerte           Segunda Parte

 

 

Ante todo deseamos agradecer las innumerables llamadas de ustedes queridos lectores, alentándonos a continuar descorriendo el velo de misterio en Los Trucos de la Muerte; algunos nos comunicaron que lo sospechaban y otros se sorprendieron cuando al chocar de frente con la lógica y aplicar simplemente un poco de sentido común, lograron descubrir el Truco detrás de la oferta. En una de estas llamadas un caballero jocosamente me decía: “me subieron los huevos, me subieron la leche, me subieron el pan y el arroz, pero si no como me muero y si me muero puedo caer en el truco, así que mejor uso mi tierrita para comer, hago mi huertito casero y que entierren al diablo”.  Por su forma de hablar me daba cuenta que esta era un persona sencilla, un hombre de campo, un jíbaro aguzao que entendía sin muchos libros que la tierra es para darnos el sustento y no para enterrar el lamento, que al fin y al cabo nunca se entierra porque el dolor, así como el amor, es un sentimiento por lo tanto vive en el espiritu no el la carne, el espejismo de amor que vive en la carne es el deseo, que es parte del instinto que nos hace animales racionales; y ahora que mencionamos animales permítanos relatarle otro truco morboso y bestial por demás, pero de reciente ocurrencia en Brooklyn, New York y desgraciadamente de alta ocurrencia en varios países.

 

Un Gran Jurado de Brooklyn radicó 122 cargos a un dentista retirado acusándolo de ser el cabecilla en un esquema mediante el cual más de 1,000 cadáveres enviados a una funeraria fueron vilmente profanados extrayéndoles, huesos, ligamentos y otros tejidos que fueron a para a distintos hospitales de la Nación, todo esto sin consentimiento de los familiares del difunto y sin que mediara ninguna autorización previa. “Este acto representa un desprecio sin paralelo a la dignidad humana” declaró el fiscal de distrito de brooklyn Charles J. Hynes al radicar las acusaciones de este alegado esquema multimillonario. El fiscal Hynes dijo además que en muchos casos los datos de los fallecidos fueron alterados para ocultar su verdadera edad y condiciones médicas para poder mercadear los tejidos y que estos fueran aceptados para trasplantes. Una investigación de nueve meses reveló el esquema mediante el cual el dentista de nombre Michael Mastromarino operaba dos empresas de servicios de recuperación de tejidos y tecnología con base en New Jersey y se confabuló con un dueño de funeraria que recibía en su establecimiento cadáveres para embalsamar y preparar para el velorio, para que este permitiera que se llevaran a cabo en su funeraria las ilegales extracciones de tejidos y huesos que con posterioridad eran manejados y distribuidos por las empresas de Mastromarino.  Este horroroso esquema de robo “post mortem” fue descubierto por una detective que acudió a la funeraria en cuestión a investigar un caso robo o apropiación ilegal de los dineros de un pre-arreglo funerario y se encontró en la funeraria una sala de operaciones con todos las facilidades de un hospital y esto le hizo sospechar lo que dió paso a una investigación con los espeluznantes resultados que relatamos, mediante el cual el director Funerario además de la tarifa usual por embalsamamiento cobraba entre $ 500.00 a $ 1,000.00 cada vez que permitia la extracción ilegal de tejidos, el fiscal de distrito describió a la funeraria en cuestión Daniel George & Son Funeral Home de Brooklyn como “The House of Horror”, La Casa del Terror, donde más de 1,000 cuerpos fueron profanados extrayéndoles sin autorización tejidos y huesos, que en muchos casos eran sustituidos por tubos de PVC utilizados por los plomeros. Las fianzas a los involucrados ascendieron a $ 2.25 millones y enfrentan un máximo de 25 años de cárcel.

 

La moraleja de este caso y otros que relataremos en el próximo capítulo es clara y sencilla, “cuanto menos intervengan con el cuerpo de una persona fallecida, mejor” la donación de órganos en Puerto Rico a través de Lifelink ofrece la garantía del respeto por la dignidad humana y cada día más personas regalan vida a otros a través de la donación de órganos y con posterioridad escogen la cremación y no el enterramiento para permitir que la tierra se utilice para sembrar alimento y vida.

 

¿Qué si existen trucos en la muerte? Claro que existen porque recordemos que “El Difunto Esta Indefenso”. (continuará...)

 

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